Conflicto
El presidente de Ciudadanos repasa las razones por las que la Ley de Comercio es inconstitucional
Madrid.- Albert Rivera ha pedido a la Defensora del Pueblo que recurra ante el Tribunal Constitucional la nueva ley de Comercio de Cataluña y en LA VOZ LIBRE explica las razones que le han llevado a tomar esta decisión. Considera indignante que se puedan a llegar a imponer multas de hasta un millón de euros por no rotular en castellano. Lamenta que en Cataluña no exista la libertad de elegir el idioma en el que rotulen sus negocios y muestra su más alto nivel de indignación con la posibilidad de que ciudadanos anónimos puedan denunciar a las personas que incumplan esta norma. Sin ninguna esperanza de cambio en el Gobierno de la Generalitat, desde Ciudadanos se aferran a que el Defensora del Pueblo eleve su propuesta al Tribunal Constitucional y ésta haga justicia.
- ¿Qué vais a hacer dese Ciudadanos para poner fin a este Código de Consumo?
- Vamos a llevar al Defensor del Pueblo el Código de Consumo ya que pensamos que es claramente inconstitucional. Considerábamos que lo era la ley de política lingüística vigente, que permite multar a los comerciantes por rotular en castellano y no hacerlo en catalán. Pero, además, con la sentencia del Estatuto queda bien claro que no se puede multar en el ámbito de la propiedad privada por la lengua oficial en la que se rotule. Eso le dice el fundamento de la sentencia y ejercemos nuestro derecho de recurrir al Defensor del Pueblo para evitar multas de hasta un millón de euros por rotular en castellano.
- ¿Cuáles son los puntos en los que el Código de Consumo entra en contradicción con la Constitución?
- El punto básico es la esencia del código cuando habla de derechos lingüísticos y del derecho de devolución lingüística que significa que cualquier catalán puede exigir a las empresas, a los establecimientos privados o a cualquier establecimiento abierto al público que se les atienda en catalán, que se les rotule en catalán y que tengan empleados que les hablen en catalán. Lo que dice la sentencia sobre este aspecto, y con la que está de acuerdo Ciudadanos, es que los establecimientos y los poderes públicos; como la Generalitat, el Estado o ayuntamientos sí tienen esa obligación; pero esa ley no se puede extrapolar al ámbito privado ya que va contra la libertad de empresa que está garantizada por la Constitución. Por lo tanto, en el ámbito privado rige la libertad y una cosa es ayudar al empresario a que rotule en las dos lenguas, al go que nos parece bien, pero pasar a sancionar, perseguir a los comerciantes y encima subir las multas hasta el millón de euros nos parece un atropello a la libertad de Empresa y a la Constitución.
- Con el precedente favorable que ha tenido la Ley de Acogida con la Defensora del Pueblo, ¿creen que con el Código de Consumo puede ocurrir algo parecido?
- Desde nuestro grupo votamos en contra de la Ley de Acogida y hemos apoyado que la Defensora lo lleve al Constitucional. Creemos que esta ley es todavía más flagrante, ya que la sentencia especifica claramente la diferencia entre el ámbito público y el privado. En el privado rige esa libertad y de ninguna manera se pueden imponer mediante multas una lengua oficial determinada. En este caso, nadie debería poder ser sancionado por rotular en castellano. Así que confiamos en esa línea de coherencia de la Defensora, que es la misma de la de su antecesor Enrique Múgica. Lo que está en juego es el derecho de los catalanes a rotular en la lengua oficial que quieran, pues no están cometiendo ningún delito. No hay país del mundo en el que por rotular en la lengua oficial del país se sancione a la gente y eso es lo que está ocurriendo en Cataluña. Esto es un despropósito. Hasta los propios creadores de la norma se dan cuenta de que esto es una barbaridad y un atropello.
- ¿Cree que el proceso será largo?
- La ley entró en vigor el pasado lunes y no queremos dejar pasar ni una semana para presentar la queja. El trato hasta ahora ha sido bueno y la propia Defensora ya dijo que abriría sus puertas a todos los catalanes que quieran llevar sus asuntos. Se lo agradeceremos en persona en cuanto tengamos oportunidad por abordar este debate al igual que lo ha hecho con la Ley de Acogida. Quiero hacer hincapié en que el Estatuto catalán pretendía prohibir a los catalanes dirigirnos al Defensor del Pueblo, lo cual era un peligro pero la sentencia los ha vuelto a abrir y podemos ejercer este derecho. Sin esa sentencia del Estatuto, no habríamos podido presentar esta petición.
- El Partido Popular ha anunciado que recurrirá esta ley ante el Tribunal Constitucional. ¿Están manteniendo contacto con ellos?
-Leímos esa nota de prensa pero la realidad es que tenemos poca confianza en que lo haga ya que tampoco llevaron en 1998 la ley de política lingüística cuando gobernaban con CiU. Nos parece que el PP está haciendo gestos mediáticos pero luego no acaba de llevar esta y otras leyes al Constitucional. Ojalá sea así y los animo publicamente ya que sería una buena noticia. De momento, sólo sabemos cosas por notas de prensa y no han tomado la decisión aún.
- ¿Cree que esta ley crea odio entre ciudadanos que conviven en un mismo territorio?
- Lo verdaderamente increíble e inmoral de esta norma es el hecho de que haya denuncias anónimas de ciudadanos. La ley indica que deben colaborar en esas denuncias en modo de deber implícito para sancionar a los que no cumplen con la Ley del Código de Consumo. Se está creando la figura del chivato para que denuncie a sus conciudadanos. Eso genera malestar y problemas para la convivencia. Ni se me ocurriría nunca denunciar a nadie anónimamente porque me atendiese en catalán o en castellano. Simplemente, defendemos que cada uno tenga la libertad de ir al negocio que quiera a comprar y si no le gusta que el rótulo esté en un idioma que se vaya a otro, pero no que denuncie y haya multas. Es un derecho del libre mercado.
- ¿Tenéis esperanza de que con esta decisión de la Defensora del Pueblo pueda cambiar la política de la Generalitat?
- Esperanza ninguna. Zapatero y Montilla ya han dicho que van a llevar hasta las últimas consecuencias el Estatuto y burlar la sentencia. Carod y Artur Mas también lo ha dicho. Lejos de cumplirla, van a esquivarla y cumplirla a rajatabla como ha dicho Montilla, que no ha dudado en sacar pecho pues no va a cambiar una coma. Por eso confíamos en que la Defensora del Pueblo garantice la igualdad de derecho de los españoles. No tengo ninguna esperanza en que haya algún cambio en el Gobierno pero sí en la justicia para que devuelva el sentido y se permita rotular en la lengua oficial que se quiera. Tenemos esperanzas en el Defensor del Pueblo y que este lo lleve al Tribunal Constitucional para que ratifique las contradicciones de la ley con la Constitución.
- ¿Cuál es la solución para que se acabe este tipo de imposición lingüística?
- Si gobernáramos, derogaríamos la ley y anularíamos las sanciones. Ayudaríamos y fomentáramos a los empresarios a que rotulasen sus negocios en las dos lenguas oficiales. Primar el bilingüismo y no el monolingüismo desde la ayuda, y siempre defendiendo la libertad de cada uno.albert vozbcn
Fuente: La Voz de Barcelona










